Nada. Me siento, pienso. Tomo un poco de té. Hace frío. Me gusta el frío, me relaja. Vuelvo a sentirme como al principio, como si fuese nada. Si nos sentáramos tan solo cinco minutos de nuestras vidas, y le dedicáramos el tiempo necesario a pensar sobre lo que somos, llegaríamos a la misma conclusión todos, a la que creo haber llegado yo, o por lo menos así es mi caso, soy nada. Nos llenamos las cabezas de sueños, futuros, amores, cuando la posta de todo esto es esta: "estamos hechos de carne y hueso, tarde o temprano nos vamos a morir.". Si, ya se, es un pensamiento muy de Lana del Rey, pero somos nada, somos carne y hueso viviendo, buscando nuestra razón de vivir. Buscamos que nuestra vida dependa de los demás. Y yo ayer estuve pensando, ¿tengo una razón de vivir?. Si, soy yo mismo. Soy el único que debería importarme. El resto, como dije un par de veces, son compañías temporales en nuestra vida.
Vuelve el vacío. No, no se llena con comida, se llena con algo, pero no se qué. Tengo que salir a buscarlo, tengo que empezar a jugármela. ¿Cómo? No se, no puedo.. Si, puedo, pero tengo miedo a.. a algo, a que pasen cosas malas. Que idiota suena todo esto. Probablemente este exagerando. Debería relajarme, pero tampoco puedo. Deberían dejarme de importar tanto las cosas, debería tomarlo con mas calma, debería dejar de ser el infeliz que se quema la cabeza los domingos a la tarde con estos pensamientos y empezar a ser el feliz que sale con sus amigos por la vida a intentar buscarle sentido. Yo ese tipo de vidas las veo mas vacías que la mía, pero que se yo.
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