Suelo preguntarme que viene después de la muerte, pero nunca me pregunto, o por lo menos no solía hacerlo, que carajos viene después de la secundaria.
Todos están empezando a jugar a ser grandes, eligiendo futuras profesiones, cambiando de colegio a uno que se "especialice" en lo que les gustaría seguir. Yo sigo acá viendo como hacer para que la batería de mi celular dure mas de seis horas. ¿Cuál es el problema acá? ¿Yo? ¿Ellos? ¿Existe tal problema, o solo es un exceso de telenovelas por la tarde?
Ellos pensando su futuro, se olvidan del presente, lo dejan ir. Yo no vivo ni en el presente, ni en el futuro. ¿Estoy viviendo?
Ellos siguen sus sueños, por así decirlo, corren detrás de aquel futuro planificado desde los doce años.Yo voy a terminar la secundaria y voy a entrar en un limbo.
Por ahí no me propongo nada por miedo al fracaso, por miedo a errar. Por miedo al "no llegar a la meta". Por ahí no lo hago porque creo en la suerte, y creo que si en quince años no tuve suerte, a los dieciocho cuando sea mi momento de empezar a crear una vida, la suerte va a estar de mi lado, y va a ser todo color de rosa. No se. Algo me dice que solo voy a saberlo cuando llegue el momento de elegir, de decidir, de tomar las riendas de mi vida. Por ahora no me queda otra que vivir, "vivir hasta que me apasione la vida", como me dijeron que haga una vez.
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