Vamos por
la vida buscando un lugar en donde poder ser nosotros, donde poder ser felices. Pero no tenemos la oportunidad para
jugarnos, para animarnos, para pegar un salto a la deriva y esperar un futuro incierto.
Mi opinión no cuenta, la tuya si. No
puedo opinar, no me animo. Y si me animo, que va a pasar después? Tengo miedo.
Solamente nos quedamos sentados, mirando y
esperando. Nadie sabe que
busca, hasta que lo encuentra, para después perderlo y darse cuenta de que
volvimos al principio, a nuestra miseria. Mientras tanto estamos mirando las felicidades
ajenas, en un lugar solitario, gris, esperando
que sea nuestro momento de ser felices.
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